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Guía · Costos

Cómo se cobra el fulfillment: los cuatro conceptos de la factura

Equipo Unifull7 min de lectura

En resumen

El fulfillment no se cobra con un precio único por pedido: son cuatro conceptos separados. Preparación del pedido (armar y empaquetar cada orden), unidad adicional (cada producto extra dentro del mismo pedido), almacenamiento (el espacio que ocupa tu stock, medido por volumen o por posición y facturado por período) y envío (la tarifa del carrier según destino y peso). Ninguna empresa seria publica una lista fija porque el número depende del tamaño de tus productos, de cuánto stock guardás y de tu volumen mensual. Lo que sí podés exigir antes de firmar es el detalle de qué conceptos te van a facturar y cómo se mide cada uno.

Por qué nadie te da un precio por teléfono

Es la queja más común y es entendible: pedís un número y te responden "depende". Pero la razón es real, no una excusa comercial.

Dos sellers con la misma cantidad de pedidos pueden costar muy distinto. Uno vende almohadones que ocupan medio metro cúbico cada uno; el otro vende perfumes que entran cien en una caja. Uno rota todo su stock cada quince días; el otro tiene mercadería quieta hace seis meses. El costo de operarlos no se parece en nada.

Lo que sí se puede explicar —y es lo que casi nadie explica— es el modelo. Si entendés cómo se arma el número, podés leer cualquier cotización y saber si te están cobrando bien.

Los cuatro conceptos que componen el número

Prácticamente todos los operadores cobran con alguna variante de estos cuatro. Si en una cotización aparece un solo número, pedí que lo desglosen:

  • Preparación del pedido: armar cada orden. Buscar el producto en el depósito, controlarlo, empaquetarlo y dejarlo listo con su etiqueta. Se cobra por pedido despachado.
  • Unidad adicional: cada producto extra dentro del mismo pedido. Un pedido de tres productos da más trabajo que uno de uno, pero no el triple: por eso el primero va en la preparación y los demás se cobran aparte, más barato.
  • Almacenamiento: el espacio que ocupa tu mercadería, facturado por período. Es el concepto que más varía entre operadores y el que hay que mirar con más atención.
  • Envío: la tarifa del carrier hasta tu comprador. Depende del destino, del peso y del tamaño del bulto.

El almacenamiento: dónde están las diferencias

Es el concepto donde dos cotizaciones pueden parecer iguales y no serlo. Lo primero que hay que preguntar es la unidad de medida, porque hay tres formas de cobrarlo y no son equivalentes:

  • Por volumen (metro cúbico): pagás por el espacio real que ocupa tu mercadería. Es el más justo si tu producto es chico: cien perfumes ocupan poco y pagás poco.
  • Por posición o pallet: pagás por lugar ocupado en la estantería, esté lleno o no. Conviene si aprovechás bien cada posición; te perjudica si tenés muchos SKUs con pocas unidades cada uno.
  • Por unidad: pagás por cada artículo guardado. Simple de entender, pero puede salir caro si tenés mucho stock de productos chicos.

Las tres preguntas que hay que hacer sobre el almacenamiento

  • ¿Cuál es la unidad de medida: metro cúbico, posición, pallet o unidad?
  • ¿Cada cuánto se mide? No es lo mismo medir el pico del mes que el promedio: si te miden el día que recibiste una reposición grande, pagás por un espacio que ocupaste tres días.
  • ¿Hay recargo para el stock que no rota? Algunos operadores cobran más caro la mercadería que lleva meses quieta.

Qué hace que tu número suba o baje

Con el modelo claro, estas son las variables que mueven la aguja en tu caso concreto:

  • El tamaño de tus productos. Es la variable más pesada del almacenamiento y la que más se subestima.
  • Cuánto stock guardás y cuánto rota. Mercadería quieta ocupa lugar y el lugar se paga todos los meses.
  • Cuántos productos tiene un pedido promedio. Si vendés mayormente de a una unidad, las unidades adicionales casi no te pesan.
  • Tu volumen mensual. A más pedidos, mejor suele ser el precio por pedido.
  • A dónde despachás. El envío a CABA y el envío a Ushuaia no cuestan lo mismo, y eso es del carrier, no del operador.

Cómo comparar dos cotizaciones sin equivocarte

El error clásico es comparar el precio de preparación y elegir el más barato. Puede terminar siendo el más caro del mes.

  • Llevá las dos cotizaciones a un mismo mes tuyo: tomá tus pedidos reales del último mes y calculá cuánto habría facturado cada una.
  • Incluí el almacenamiento con tu stock real, no con el ideal. Es donde aparecen las diferencias grandes.
  • Fijate si el envío está incluido o aparte, y si hay algún recargo sobre la tarifa del correo.
  • Preguntá por los conceptos que no figuran: recepción de mercadería, devoluciones, reingreso a stock.
  • Pedí una factura de ejemplo. Una factura real dice más que cualquier propuesta comercial.

Cómo cotizamos nosotros

Con los mismos cuatro conceptos: preparación, unidad adicional, almacenamiento y envío, todo desglosado en la factura. No hay conceptos que aparezcan después ni contrato de permanencia.

No publicamos una lista fija porque sería mentirte: el número depende de tu producto y tu volumen. Lo que sí hacemos es devolverte el número concreto de tu caso apenas cargás cuánto movés.

Preguntas frecuentes

Depende de cuatro cosas: el tamaño de tus productos, cuánto stock guardás, cuántos pedidos despachás por mes y a dónde los mandás. Por eso no hay una lista de precios genérica que sea honesta. Lo que sí es exigible es que te desglosen los conceptos: preparación, unidad adicional, almacenamiento y envío.

Pedí tu número, no una lista genérica

Cargá tu volumen y el tamaño de tus productos, y te devolvemos los cuatro conceptos desglosados para tu caso.

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